Hablemos de neurociencia y comencemos definiendo qué es, y según la Wikipedia es un conjunto de disciplinas científicas que estudian la estructura, la función, el desarrollo de la bioquímica, la farmacología, y la patología del sistema nervioso y de cómo sus diferentes elementos interactúan, dando lugar a las bases biológicas de la conducta.

Y me quedo con esta última palabra, conducta, ¿te gustaría conocer las conductas de tus clientes? Gracias a estas disciplinas podemos analizar cómo los usuarios reaccionan ante ciertos estímulos y con ello poder adecuar las acciones de marketing que hacemos.

neuro-social-media-2

 

Ahora tomemos de base esa idea y vayámonos al entorno de las redes sociales, unos espacios virtuales que están llenos de información sobre conductas de los usuarios a distintos niveles, y que si somos capaces de captar esos datos, procesarlos y sacar conclusiones, podremos ser capaces de elaborar el “Manual de Instrucciones del Cliente”.

Nuestro cerebro experimenta una mayor felicidad cuando tomamos decisiones que nos son familiares, mientras que rechazamos el riesgo porque nos genera miedo.

Pero si otras personas se encuentran sometidas al mismo riesgo nos sentiremos aliviados, y de ahí la llamada validación social, algo muy presente en las redes sociales donde eres más proactivo a realizar una acción si varias personas cercanas lo han hecho antes, por lo que apliquemos esta esencia a nuestras acciones de marketing.

Ahora tomemos la teoría de la reciprocidad, donde si alguien hace algo por mi, tengo la sensación de que le debo algo, ¿por qué no aplicarlo desde las empresas a sus clientes?

reciprocidad-empresa-cliente

 

Ahora juntemos esta idea con estrategias de marketing de contenidos, web y Karma 2.0, que se basa en la siguiente premisa: “Da 10 veces más de lo que esperas recibir y recibirás 10 veces más de lo que has dado”, demostrando que dar gratis sin pedir nada a cambio condiciona en positivo a nuestros clientes y potenciales en una estrategia a largo plazo, por lo que pensemos en reciprocidad y no en recompensa inmediata.

En resumen, debemos evolucionar de un marketing intuitivo a un marketing científico basado en datos provenientes de distintas fuentes que nos ayuden a acercarnos más a dar al cliente lo que necesita en el momento que lo necesita, haciéndole sentir feliz con la compra.

 

¿Usas la neurociencia en el marketing de tu empresa?

 

via Juan Merodio http://ift.tt/1L9NbHg

Advertisements